Artculo
para la
revista
"Tiempo"
Mayo 1997
|
"La OTAN, centro de la nueva arquitectura de
seguridad Europea"
por Javier Solana
Secretario General de la OTAN
Durante la última década, Europa ha experimentado
un acelerado proceso de transformación. En su conjunto, Europa
ha evolucionado de manera mucho más positiva de lo que nadie hubiera
podido imaginar apenas diez años atrás. La Unión
Europea continua adelante su proceso crucial de integración política
y económica; la OTAN ha cambiado y aún lo va a hacer más
y se encuentra en el centro de los intentos de construir una nueva arquitectura
de seguridad europea para el siglo XXI. Europa no debe desaprovechar la
oportunidad que tiene de entrar en el próximo siglo con mayor capacidad
para mantener la paz de lo que estuvo a comienzos de este siglo que terminamos.
Cuando asumí la secretaría general de la OTAN, en diciembre
1995, comprendí el papel central que la OTAN estaba llamada a jugar
y las características únicas de esta organización.
Después de meses de planificación detallada, la Alianza
estaba a punto de comenzar la operación más ambiciosa de
toda su historia : el despliegue de 60.000 soldados de la Fuerza de Aplicación
de la Paz en Bosnia (IFOR).
Bosnia
La IFOR y ahora su sucesora, la Fuerza de Estabilización (SFOR),
representan una coalición para la paz sin precedentes, compuesta
de 16 países aliados y un número aún mayor de no aliados.
El despliegue de la IFOR demostró dos cualidades de esta Alianza,
de importancia clave para el futuro : primero, su habilidad para actuar
en favor del interés de la estabilidad europea entendida en sentido
amplio y, en segundo lugar, la buena aptitud de su bien engrasada maquinaria
política y militar para cooperar con países no aliados.
Yo he viajado a Bosnia muchísimas veces y en cada ocasión
me ha impresionado el espíritu de cooperación que reina
sobre el terreno. Tropas rusas y americanas patrullan codo con codo, soldados
de Polonia, Noruega y las Repúblicas Bálticas trabajan unidos
en una brigada conjunta... Si buscamos una confirmación de que
es posible construir una nueva Europa y sin divisiones, aquí la
tenemos.
Rusia
En los ltimos meses he sido testigo de cmo se han desarrollado y fortalecido
una serie de importantes progresos, alentados por la Alianza. Sin lugar
a dudas, uno de los mas notables es la firma del histrico acuerdo entre
la OTAN y Rusia el pasado 27 de mayo en Pars. Con el Acta Fundacional OTAN-Rusia
sellamos una permanente y estrecha colaboracin, acabamos con la idea de
que que somos adversarios y damos paso a una verdadera asociacin. El mensaje
que present insistentemente en la mesa de negociaciones, durante las largas
sesiones de trabajo con el ministro ruso, Evgueni Primakov, es que Rusia
y la OTAN deban convertirse en verdaderos socios. Y esto es lo que confirma
el documento ya en vigor. Pero el Acta no debe entenderse como un fin en
s mismo, sino un instrumento con extraordinaria capacidad de desarrollo.
Ahora debemos ser capaces de usar el potencial que nos ofrece y darle contenido.
La nueva estructura militar de la Alianza
Para mi, uno de los acontecimientos más memorables desde mi llegada
en Bruselas, ha sido la visita del rey Juan Carlos I, en abril 1996. En
su intervención ante el Consejo Atlántico, indicó el
interés de España en acercarse a la estructura militar de
la Alianza. Estoy convencido de que la decisión del Gobierno de incorporarse
a la nueva estructura militar de la OTAN es lógica y correcta. Dentro
de la OTAN, y en concreto en la estructura militar, los europeos han comenzado
a tener mayores responsabilidades. España no puede quedarse de lado
cuando tantos socios europeos estan involucrados en un proyecto de tal importancia
para Europa.
La reunión de los Ministros de Asuntos Exteriores de Berlín
en 1996 fue un paso determinante hacia el reforzamiento del papel de Europa
dentro de la Alianza. En ese momento, se acordó que la OTAN apoyará
en el futuro operaciones encabezadas por la Unión Europea Occidental
(UEO).
El objetivo de facilitar las operaciones dirigidas por los europeos
no es sustituir a Estados Unidos, sino compartir con ellos la carga y
las responsabilidades. Con Francia también dispuesta a integrarse
a la estructura militar de la OTAN, una vez se acuerde la formula definitiva,
el desarrollo de la Identidad Europea de Seguridad y Defensa (IESD) resultará
factible, además sin duplicar o comprometer la seguridad y la defensa
de la que ahora todos nos beneficiamos a través de la Alianza Atlántica.
Apertura a nuevos miembros
A lo largo de 1996 y 1997, la Alianza ha hecho progresos constantes hacia
la decisión de abrir la organización a nuevos miembros de
Europa Central y del Este. Este compromiso se alcanzó en la última
Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN de enero de 1994 y fue
confirmado en la reunión de Ministros de Asuntos Exteriores de diciembre
pasado.
El hecho de que nos estamos preparando para incorporar uno o más
países está teniendo ya un efecto profundo en la seguridad
europea en su conjunto. Países como Hungría, Rumania y Eslovaquia
han firmado acuerdos para resolver los persistentes problemas que les
enfrentaban. Muchos países han afianzado las reformas democráticas.
Todo ello se ha hecho con el objetivo de prepararse para la entrada en
la OTAN y en algún momento también en la Unión Europea.
Juntos, los procesos de ampliación de las organizaciones que más
éxito han tenido en nuestro continente van a cambiar y a mejorar
la seguridad y la estabilidad de Europa de forma permanente.
Para asegurarnos de que la transformación de la OTAN incrementa
la seguridad y la estabilidad de toda Europa, deben de tenerse en cuenta
las necesidades de los países que van adherirse más tarde
o que no lo van hacer nunca. Con este objetivo, la OTAN, a través
de la profundización de la Asociación para la Paz (APP),
va a ampliar el ámbito de participación de sus socios. Adems,
el Consejo de Asociacin Euroatlntico, que recientemente acabamos de
crear en Sintra (Portugal), nos ofrece el foro necesario donde los aliados
y sus socios podrn reunirse y determinar conjuntamenta nuestra futura
cooperacin
Todos estos vectores de las reformas internas y externas de la OTAN
van a confluir en la Cumbre de Madrid de julio. En esta Cumbre vamos a
invitar uno o varios nuevos miembros a iniciar negociaciones de adhesión
con el fin de que se adhieran en 1999. Vamos a acordar los detalles de
la nueva estructura militar con un marcado acento europeo. Rusia va a
cooperar con la OTAN. De forma simultánea, muchos otros países
también van a acercarse hacia nosotros. Vamos a establecer también
una nueva relación con Ucrania y a desarrollar lazos más
estrechos con los países de la cuenca mediterránea.
Todo ello muestra que la OTAN se ha convertido en un polo de actividad,
es un núcleo esencial en el desarrollo de la arquitectura de seguridad
en nuestro continente y se halla en la vanguardia de un nuevo enfoque
cooperativo de la seguridad.
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